El testigo de presión de los neumáticos es el símbolo ámbar con forma de herradura y un signo de exclamación dentro. Se enciende cuando una o varias ruedas han perdido presión o cuando falla el sistema que la vigila. Si se queda fijo, lo más probable es que alguna rueda vaya baja y conviene medir las cuatro en la primera gasolinera. Si parpadea al arrancar y después se queda fijo, el aviso suele venir del propio sistema y no de la rueda. A partir de ahí, lo que toca hacer depende de lo que se vea en el neumático.

¿Qué significa el testigo de presión de los neumáticos?

El testigo de presión de los neumáticos indica que el sistema de control de presión (TPMS, por sus siglas en inglés) ha detectado que al menos una rueda está por debajo de la presión correcta. Es un aviso de seguridad, no de mantenimiento: la rueda afectada frena peor, se desgasta antes y se calienta más de lo que debería.

El sistema no avisa en cuanto la presión empieza a bajar. Según Michelin, el testigo se enciende cuando el neumático ha perdido en torno a un 20 % de su presión, unos 0,4 bar de media. Cuando la luz aparece en el cuadro, la rueda lleva ya un tiempo rodando baja, y por eso el testigo sirve como alarma y no como sustituto de medir la presión.

Todos los turismos nuevos lo llevan desde hace más de una década. El Reglamento (CE) 661/2009 obligó a montar un sistema de control de la presión en los modelos homologados a partir del 1 de noviembre de 2012 y en todos los turismos nuevos matriculados desde el 1 de noviembre de 2014. Un coche anterior a esas fechas puede no tenerlo.

Cómo es el símbolo de presión de las ruedas

El dibujo representa el corte de un neumático visto de frente, con la banda de rodadura abajo, y un signo de exclamación en el centro. Es de color ámbar, el mismo que usan los avisos que piden revisión pronto pero no parar de inmediato. En los cuadros digitales es frecuente que, además del símbolo de la rueda desinflada, aparezca un esquema del coche con la rueda afectada marcada o un mensaje de texto como «Ajuste la presión de los neumáticos y reinicie» o «Fallo sistema monitor neumáticos». El primero pide inflar y el segundo apunta a una avería del sistema.

Testigo fijo o parpadeando: qué indica cada uno

La forma en que se enciende el testigo dice más que el testigo en sí. Schrader, uno de los principales fabricantes de sensores de presión, distingue entre el aviso de presión baja, que se queda fijo, y el aviso de fallo del sistema, que parpadea un rato antes de quedarse encendido. Cada fabricante de coches puede variar el patrón, así que el manual del vehículo tiene la última palabra.

Cómo se comporta el testigo Qué suele significar Qué hacer
Se enciende unos segundos al dar el contacto y se apaga Autocomprobación normal del cuadro Nada
Fijo, al arrancar o durante la marcha Presión baja en una o varias ruedas Mirar las ruedas y medir la presión de las cuatro
Parpadea al arrancar y después se queda fijo Fallo del sistema: sensor, batería del sensor o rueda sin sensor Medir igualmente la presión y revisar el sistema

Con el testigo parpadeando, la presión puede estar perfectamente bien. El problema es que el sistema ha dejado de vigilarla, y mientras no se repare una rueda que se desinfle no va a encender ningún aviso.

¿Se puede seguir conduciendo con el testigo de presión encendido?

Depende de lo que se vea y se note en el coche, no del testigo. La luz es la misma para una rueda a la que le faltan 0,4 bar que para una que se está quedando sin aire, y la diferencia entre las dos se aprecia a simple vista o en el volante.

Situación ¿Seguir conduciendo?
La rueda se ve aplastada, hay vibración o ruido, o el coche tira hacia un lado No. Parar en cuanto haya un sitio seguro y no mover el coche con esa rueda
Testigo fijo y las cuatro ruedas tienen aspecto normal Sí, con suavidad y sin velocidades altas, hasta la gasolinera más cercana para medir
Testigo que parpadea y después queda fijo Sí. No indica una rueda baja, pero conviene medir la presión a mano hasta revisar el sistema

La primera fila es la que no admite discusión. Rodar con un neumático sin aire aplasta el flanco contra la llanta, y un flanco dañado ya no tiene reparación, lo que empezó como un pinchazo reparable termina en un cambio de neumáticos en Barcelona. En esa situación, con el coche parado en la calle, en un aparcamiento o en el arcén, un taller móvil 24 horas se desplaza hasta el vehículo y resuelve la rueda allí mismo, sin necesidad de moverlo.

Por qué se enciende el testigo de presión

La causa más frecuente es la obvia, una rueda que ha perdido aire, pero no es la única. Estas son las cuatro causas habituales:

  • Presión baja por pinchazo o fuga. Un clavo, una válvula que pierde o una llanta golpeada. Hay varias razones por las que los neumáticos pierden presión, y la mayoría dejan pistas visibles en la rueda.
  • Bajada de temperatura. Con el frío, el aire del neumático se contrae y la presión cae.
  • Cambio o rotación de ruedas sin reiniciar el sistema. Sobre todo en los sistemas indirectos, que necesitan volver a aprender las ruedas después de cualquier cambio.
  • Fallo del sensor o de su batería. En este caso el testigo suele parpadear antes de quedarse fijo.

La temperatura merece una explicación aparte porque sorprende a mucha gente. Continental calcula que la presión cae entre 0,07 y 0,14 bar por cada 10 °C de bajada. Una rueda que ya iba algo justa y pasa de una tarde a 18 °C a una madrugada a 4 °C puede cruzar el umbral del sistema sin haber perdido nada de aire. El testigo aparece la primera mañana fría y a veces se apaga solo al cabo de unos kilómetros, cuando los neumáticos se calientan. Que se apague no quiere decir que la presión esté bien: estaba al límite y conviene corregirla.

Si el testigo se apaga al inflar y vuelve a los pocos días

Es el patrón típico de un pinchazo lento. Un tornillo o un clavo clavado en la banda de rodadura tapa en parte su propio agujero, y la rueda pierde aire muy despacio, lo bastante para encender el testigo cada cierto tiempo, no tanto como para verla aplastada. Inflar resuelve el síntoma durante unos días, pero la fuga sigue ahí, y cada vez que el testigo vuelve la rueda ha estado rodando baja.

Cuando el testigo se enciende dos veces en poco tiempo y siempre por la misma rueda, lo razonable es buscar el objeto antes de que el agujero se agrande. Si está en la banda de rodadura y no en el flanco, lo habitual es que el neumático tenga arreglo, y la reparación de pinchazos in situ evita tener que llevar el coche al taller con una rueda que no inspira confianza.

Qué hacer si el testigo de presión no se apaga

Si el testigo sigue encendido después de revisar las ruedas, el orden en que se hacen las cosas importa. Saltarse el reinicio o medir con los neumáticos calientes son dos motivos frecuentes por los que la luz no se va.

  1. Medir las cuatro ruedas en frío. Con el coche parado un rato o después de recorrer muy pocos kilómetros, porque el neumático caliente da una lectura más alta de la real.
  2. Inflar a la presión del fabricante. Está en la etiqueta del marco de la puerta del conductor, en la tapa del depósito o en el manual. No es la cifra que aparece en el flanco del neumático, que es la presión máxima que admite.
  3. Reiniciar el sistema si el coche lo pide o tiene sistema indirecto (se explica justo debajo).
  4. Circular unos minutos. En los sistemas con sensores, el testigo se apaga solo cuando los sensores leen la presión nueva, algo que según Schrader tarda varios minutos de marcha.
  5. Si sigue encendido o empieza a parpadear, el problema está en el sistema y no en la presión.

Cómo reiniciar el sensor de presión de los neumáticos

El procedimiento depende del tipo de sistema que monte el coche, y hay dos. El directo lleva un sensor dentro de cada rueda, normalmente unido a la válvula, que mide la presión real y la envía a la centralita. El indirecto no tiene sensores de presión: usa los sensores de velocidad del ABS y deduce que una rueda va baja porque, al perder diámetro, gira más rápido que las demás, como explica Michelin.

Un sistema directo suele apagar el testigo por sí mismo al leer la presión correcta. Un sistema indirecto hay que reiniciarlo siempre después de inflar o cambiar ruedas, porque toma como referencia el estado en que estaban las ruedas en el momento del reinicio. Esto tiene una consecuencia práctica: si se reinicia con una rueda todavía baja, el sistema aprende esa presión como buena y no volverá a avisar. Por eso el reinicio va siempre después de inflar, nunca antes.

Según la marca, el reinicio se hace con un botón físico (a veces bajo el volante o dentro de la guantera, con el símbolo de la rueda) o desde el menú del ordenador de a bordo, en un apartado que suele llamarse «Neumáticos», «Presión de neumáticos» o «Control de presión». La ruta exacta cambia entre modelos y el manual la indica. En los sistemas directos, cuando el aviso no desaparece tras varios minutos de marcha, hace falta una herramienta de diagnóstico que el conductor no tiene.

Fallo del sensor de presión de neumáticos

Cuando el cuadro muestra mensajes como «Fallo sistema monitor neumáticos» o «Sensores de neumáticos no detectados», o el testigo parpadea al arrancar, el problema está en el propio sistema. Las causas habituales en un coche con sensores son estas:

  • Batería del sensor agotada. Cada sensor lleva una pila sellada que dura entre cinco y siete años, según Michelin. Cuando se agota no se cambia la pila: se sustituye el sensor entero.
  • Sensor dañado por un golpe contra un bordillo, por corrosión en la válvula o durante el desmontaje del neumático.
  • Rueda montada sin sensor. Pasa con algunas ruedas de repuesto y con juegos de llantas de invierno comprados aparte. El sistema detecta que falta un sensor y da el aviso de fallo.

Mientras el sensor no se sustituya, la presión de esa rueda hay que vigilarla a mano, porque el coche ya no va a avisar si se desinfla.

Cuándo el testigo deja de ser un problema de inflado

Un testigo que se enciende una vez, se corrige inflando y no vuelve es un aviso resuelto. Si vuelve a aparecer en la misma rueda en cuestión de días o semanas, hay una fuga que buscar, y cada semana que pasa es otra semana con la rueda rodando baja. Y si parpadea, el sistema ha dejado de proteger y la presión queda en manos del conductor. Como el aviso llega cuando ya falta una quinta parte del aire, Michelin recomienda medir la presión una vez al mes aunque el testigo no diga nada, que es la forma de no llegar a verlo encendido.

Cuando la rueda baja es la que obliga a dejar el coche parado, en Pinchazos 24 Horas reparamos pinchazos en Barcelona y su área metropolitana las 24 horas, todos los días del año, en el taller de Sants o allí donde se haya quedado el coche.