El filtro de polen, también llamado filtro antipolen o filtro de habitáculo, limpia el aire que entra al interior del coche por la ventilación y el aire acondicionado. Retiene el polen, el polvo y una parte de las partículas finas del tráfico antes de que lleguen a los ocupantes. Los fabricantes de filtros y la DGT coinciden en cambiarlo una vez al año o cada 10.000 a 15.000 km, lo que llegue antes, y en no apurar ese plazo si en el coche viaja alguien con alergia.
En Barcelona el calendario cuenta tanto como los kilómetros. El polen de las cupresáceas empieza en enero y el del plátano de sombra se libera entre marzo y abril, así que un filtro cambiado a finales de invierno llega en buen estado a la peor época del año.
Filtro de polen, antipolen o de habitáculo: es la misma pieza
Polen, antipolen, habitáculo, cabina o aire acondicionado son nombres distintos para un mismo filtro. MANN-FILTER, uno de los principales fabricantes, los presenta juntos: «los filtros de habitáculo y de polen limpian el aire del interior de tu vehículo». El nombre cambia según el taller, la marca del coche o la tienda, pero la pieza y su función son las mismas.
En los catálogos hay un matiz que conviene conocer. «Filtro de polen» suele referirse a la versión básica, que solo retiene partículas, y «filtro de carbón activo» a la que añade una capa contra olores y gases. Son dos versiones del mismo recambio y van en el mismo alojamiento. En la mayoría de turismos ese alojamiento está detrás de la guantera, y en otros modelos bajo la rejilla del parabrisas, en el vano motor.
El que no tiene nada que ver es el filtro de aire del motor, aunque los dos se confunden a menudo:
| Filtro de polen (habitáculo) | Filtro de aire del motor | |
|---|---|---|
| Qué protege | A los ocupantes: limpia el aire que respiran | Al motor: limpia el aire de la combustión |
| Dónde está | Detrás de la guantera o bajo la rejilla del parabrisas | En la caja del filtro, junto a la admisión del motor |
| Qué pasa si se satura | Sale menos aire, aparecen olores y los cristales tardan en desempañarse | El motor respira peor y pierde rendimiento |
Los plazos y las señales del otro filtro están en la guía sobre el filtro de aire del motor.
¿Para qué sirve el filtro antipolen y cuánto polen retiene?
El polen es de las partículas más fáciles de retener. Los granos de polen que transporta el viento miden sobre todo entre 15 y 80 micras, según la revisión de la aerobióloga Jean Emberlin, y un filtro en buen estado los frena sin dificultad. Lo difícil son las partículas finas del tráfico, las PM2,5, que miden 2,5 micras o menos: entre seis y treinta veces menos que un grano de polen. Son las que más preocupan, porque, como recuerda DENSO en su guía de filtros de habitáculo, las partículas de menos de 3 micras, como el hollín del gasóleo, «pueden introducirse en los pulmones».
Para esas partículas finas, los fabricantes dan cifras de laboratorio de sus propios filtros nuevos. Bosch afirma que separa hasta el 99 % de las partículas de hasta 2,5 micras, y MANN-FILTER habla de hasta un 95 % de las PM2,5. Son datos de cada marca, no ensayos independientes.
Una medición en conducción real da una idea más prudente. En un estudio publicado en PLoS ONE en 2017, circular con las ventanillas cerradas y un filtro de habitáculo de alta eficiencia redujo las PM2,5 dentro del coche un 37 % y las partículas ultrafinas un 47 %, frente a las condiciones habituales de uso con el filtro de serie. Lo que se repite en todas las fuentes es la condición de partida: el filtro trabaja con las ventanillas subidas.
El volumen de aire explica por qué se satura antes de lo que parece. Según MANN-FILTER, en una hora de trayecto pueden entrar en el habitáculo hasta 540.000 litros de aire, y todo pasa por el mismo filtro.
El filtro antipolen en la temporada de polen de Barcelona
La Sociedad Española de Alergología recomienda a las personas alérgicas que, si viajan en coche, mantengan las ventanillas cerradas, y añade que los filtros del aire acondicionado «pueden ayudar a impedir que el polen penetre en el habitáculo». El Ministerio de Sanidad da la misma pauta.
En Barcelona esa pauta tiene fechas bastante previsibles. Según el seguimiento de la Xarxa Aerobiològica de Catalunya (UAB):
- Cupresáceas (cipreses y arizónicas): empiezan en enero y pueden durar hasta finales de abril.
- Plátano de sombra: empieza a polinizar a mediados de marzo y se concentra en pocas semanas entre marzo y abril.
- Parietaria y gramíneas: son de las más alergénicas, y la parietaria se alarga hasta el verano.
Si el filtro se cambia una sola vez al año, el mejor momento en Barcelona es entre enero y principios de marzo. Así está limpio cuando arranca el plátano, que es el que más se nota en las calles. El calendario polínico de Barcelona de la misma red detalla, mes a mes, el resto de especies.
¿Cada cuánto se cambia el filtro de polen?
La referencia general es una vez al año o cada 10.000 a 15.000 km, lo que llegue antes. Las fuentes difieren un poco en los kilómetros, pero coinciden en el año como plazo máximo:
| Fuente | Recomendación |
|---|---|
| Bosch | Cada 15.000 km o al menos una vez al año |
| MAHLE | Al menos una vez al año y a los 15.000 km |
| DENSO | Cada 10.000 a 15.000 km, una vez al año o según el fabricante del vehículo |
| Revista DGT | Cada año, en especial con conductores alérgicos o asmáticos |
| RACE (alergia y conducción) | Cada seis a doce meses |
Por encima de estas cifras está el plan de mantenimiento del fabricante del coche, que es el que hay que seguir. Algunos fabricantes espacian más el cambio en su calendario, como pasa en el mantenimiento de un coche eléctrico de algunas marcas. Aun así, en un coche que se mueve a diario por ciudad, o en el que viaja alguien con alergia, el año es un tope razonable aunque el manual permita más.
Cuándo conviene adelantar el cambio
- Mucha conducción urbana, con atascos diarios y el aire del tráfico entrando sin parar.
- Polvo: caminos de tierra, zonas en obras o trayectos frecuentes por pistas.
- Ocupantes alérgicos o asmáticos, el caso para el que la DGT insiste en el cambio anual.
- Aparcar a menudo bajo los árboles, que dejan hojas y polen en la toma de aire bajo el parabrisas.
¿Qué pasa si el filtro de polen está sucio?
Un filtro saturado deja pasar menos aire y además acumula humedad. DENSO advierte de que los filtros sucios «pueden albergar moho y bacterias», y el RACE va en la misma línea: si no se cambia, es muy posible que aparezca moho. MAHLE añade un dato menos conocido: con el filtro saturado, la concentración de contaminantes dentro del coche puede llegar a ser hasta seis veces la que hay junto a la carretera.
Las señales que avisan de que toca cambiarlo son estas:
- Olor a humedad o a cerrado al encender la ventilación.
- Sale menos aire por las rejillas, incluso con el ventilador al máximo.
- Los cristales tardan más en desempañarse, porque llega menos caudal al parabrisas.
- Más estornudos o picor de ojos dentro del coche que fuera de él.
Si el olor sigue después de cambiar el filtro, lo más probable es que venga del evaporador del aire acondicionado, que también puede acumular hongos y necesita una limpieza aparte. Es uno de los puntos de la revisión del coche antes de viajar en verano, cuando más se usa el climatizador.
Tipos de filtro de polen: básico, de carbón activo o antialérgico
Los tres tipos encajan en el mismo alojamiento. Lo que cambia es lo que retienen además del polen:
- Filtro de partículas o básico. Retiene polen, polvo y parte de las partículas finas. Es el que montan muchos coches de serie.
- Filtro de carbón activo. Añade una capa que retiene olores y gases del tráfico, como los óxidos de nitrógeno. Un proyecto de la Universidad de Birmingham financiado por la UE recuerda que los filtros habituales están diseñados principalmente para eliminar el polen, no el NO2, y midió que un filtro nuevo de carbón activado puede reducir el NO2 dentro del vehículo hasta un 93 %.
- Filtro antialérgico o biofuncional. Lleva una capa tratada que retiene alérgenos. MANN-FILTER atribuye a su versión con polifenoles la retención de más del 95 % de las partículas alérgenas, según sus propios ensayos.
Como criterio, el básico basta en un coche que circula poco por ciudad. Si se pasa tiempo en atascos, el de carbón activo nota la diferencia con los olores del tráfico. Si en el coche viaja alguien alérgico, compensa el carbón activo o el antialérgico. En cualquier caso, la referencia tiene que corresponder al modelo exacto: un filtro que no encaja bien deja pasar aire sin filtrar por los bordes.
¿Se puede limpiar el filtro antipolen?
Limpiarlo sirve de poco. Según MAHLE, la limpieza solo es eficaz si se cumplen tres condiciones: que el filtro encaje con exactitud, que el material sea de calidad y que esté poco contaminado. Un filtro que ya huele o que deja pasar poco aire no cumple la tercera. El fabricante lo resume así: la única forma de mantener baja la contaminación es cambiar el filtro con regularidad.
Soplarlo con aire a presión quita el polvo de la superficie, pero deja dentro lo que el material ya ha retenido, incluida la humedad. Lo que sí conviene limpiar en cada cambio es el alojamiento, donde se acumulan hojas y suciedad que el filtro nuevo volvería a tener delante.
Cómo se cambia el filtro de polen
En los coches que lo llevan detrás de la guantera, el cambio es sencillo y no necesita herramientas especiales:
- Vaciar y bajar la guantera. En muchos modelos basta con soltar los topes laterales para que baje del todo.
- Abrir la tapa del alojamiento y sacar el filtro viejo fijándose en la flecha impresa en el marco, que indica el sentido del aire.
- Limpiar el alojamiento de hojas y restos.
- Colocar el filtro nuevo con la flecha en el mismo sentido que tenía el viejo.
- Cerrar la tapa comprobando que queda bien encajada, y volver a montar la guantera.
El error más habitual es montarlo al revés o dejar la tapa mal cerrada, y en los dos casos parte del aire entra sin filtrar. En los modelos con el filtro bajo la rejilla del parabrisas hay que desmontar esa rejilla de plástico, y en algunos el acceso es más incómodo. Si se aprovecha el cambio de aceite y filtros, sustituir también el de polen añade unos 15 minutos.
Preguntas frecuentes sobre el filtro de polen
¿El filtro de polen afecta a la potencia o al consumo del coche?
No. El aire que pasa por el filtro de polen va al interior del coche, no al motor. El que influye en el rendimiento del motor es el filtro de aire, que está en la admisión, dentro del vano motor.
¿Hay que cambiar el filtro de polen si casi no se usa el aire acondicionado?
Sí. El ventilador hace pasar el aire por el filtro también cuando el aire acondicionado está apagado, porque la ventilación usa el mismo conducto. El filtro se satura con los kilómetros y con el tiempo, no solo con el uso del aire acondicionado.
¿Sirve el filtro antipolen con las ventanillas bajadas?
Muy poco, porque el aire entra por la ventanilla sin pasar por el filtro. La SEAIC y el Ministerio de Sanidad recomiendan a las personas alérgicas viajar con las ventanillas cerradas y el aire acondicionado con filtro.
¿Cómo se sabe qué filtro de polen lleva el coche?
Por el manual del vehículo o por la referencia impresa en el marco del filtro montado. Los catálogos de los fabricantes de filtros permiten buscarlo por marca, modelo, año y motorización, y es importante que coincidan las medidas exactas para que no entre aire por los bordes.
Para decidir si toca cambiarlo basta con dos preguntas: si ha pasado un año o más de 15.000 km desde el último cambio, o si aparece alguna de las señales de filtro sucio. Si no se sabe cuándo se cambió, el propio filtro lo dice: uno gris, con hojas o con olor a humedad está saturado. Con alérgicos en casa, en Barcelona conviene tenerlo nuevo antes de mediados de marzo, cuando empieza el plátano de sombra.
En Pinchazos 24 Horas cambiamos el filtro de polen junto con el aceite y el resto de filtros del coche, en nuestro taller de Barcelona, que abre las 24 horas, o con la unidad móvil allí donde esté el vehículo.